Su proyecto consistió en la creación de un prototipo de sandalia inteligente para prevenir lesiones por el pie diabético. Actualmente, el dispositivo sigue en fase de desarrollo gracias a un fondo estatal de Chile

Su proyecto consistió en la creación de un prototipo de sandalia inteligente para prevenir lesiones por el pie diabético. Actualmente, el dispositivo sigue en fase de desarrollo gracias a un fondo estatal de Chile
La historia de Odra Velásquez se ha viralizado por el impacto de su proyecto. Ella creó SensorixFoot, un dispositivo diseñado para prevenir complicaciones graves en pacientes con pie diabético.
El prototipo combina sensores, alertas de vibración y una aplicación móvil que monitorea la salud del pie, detectando signos tempranos de lesiones que podrían derivar en amputaciones.
El dispositivo ha recibido atención de universidades y organismos de salud en Chile, donde la inventora reside, y se proyecta como una herramienta con impacto global en la prevención de amputaciones relacionadas con la enfermedad.
Un referente de la innovación en salud
Originaria de Valencia, Carabobo, Velásquez intentó alejarse del área médica durante años. Estudió Ingeniería y luego Administración, pero ninguna de las dos carreras la convenció. Fue la experiencia de cuidar a uno de sus hijos tras un derrame pleural en Venezuela la que la motivó a cambiar de rumbo y, a los 29 años de edad, decidió estudiar Enfermería, convencida de que nunca es tarde para cumplir un sueño.
Posteriormente, se especializó en el cuidado de miembros inferiores y dedicó gran parte de su labor profesional a educar sobre la atención oportuna de heridas, especialmente en pacientes con diabetes.
Velásquez identificó que muchos acuden al médico cuando la lesión ya está avanzada y, por eso, decidió crear SensorixFoot. “Las personas no buscan atención hasta que presentan heridas profundas o complicaciones visibles, eso me llevó a pensar en una herramienta que pudiera prevenir a los pacientes”, afirmó.
Su camino hacia la creación del prototipo estuvo marcado por sacrificios y momentos decisivos. En Venezuela sufrió un accidente de tránsito que afectó los tendones de su mano izquierda, lo que le impidió asumir un contrato profesional importante.
Más tarde, gestionó su propia clínica de atención de heridas en Anzoátegui, donde consolidó su especialización. Sin embargo, la crisis económica la llevó a cerrar la clínica y emigrar a Perú, y luego a Chile, enfrentando situaciones precarias hasta lograr estabilidad y poder desarrollar su proyecto.
Reconocimiento y proyección internacional
En Chile, Velásquez dedicó años a estructurar SensorixFoot, aprender diseño 3D, edición de videos e inteligencia artificial, y finalmente postuló a un fondo estatal de innovación que fue aprobado tras varios meses de espera.
El dispositivo envía la información a una aplicación móvil que interpreta los datos mediante un sistema de semáforo: verde cuando no hay riesgo, amarillo para alerta temprana y rojo cuando se requiere atención médica inmediata. Además, SensorixFoot contempla una primera fase de educación sobre el cuidado del pie diabético, que empodera al paciente para que interprete los datos y actúe de manera oportuna.
El diseño definitivo del prototipo dependerá de pruebas clínicas con universidades chilenas y requiere financiamiento adicional para completar la investigación científica.
Un ejemplo para las nuevas generaciones
A sus 53 años de edad, madre de tres hijos y con una historia marcada por la resiliencia, Odra Velásquez se ha convertido en un referente de perseverancia, innovación y compromiso social. Su trayectoria demuestra que nunca es tarde para reinventarse y que las segundas oportunidades pueden transformarse en proyectos de gran impacto.
El proyecto SensorixFoot refleja cómo la creatividad y el conocimiento aplicado pueden convertirse en soluciones concretas que mejoran la vida de muchas personas.
Su ejemplo se convirtió en motivo de orgullo e inspiración, impulsando a otros a perseguir proyectos de innovación, ciencia y tecnología, y demostrando que la perseverancia, la disciplina y la visión social pueden dejar un legado que trasciende fronteras y transforma vidas.